Remedios caseros para la piel seca en invierno

Remedios caseros para la piel seca en invierno

En invierno la piel tiende a secarse con facilidad y esto sucede por una serie de causas que actúan a la vez. El primero es ciertamente atribuible a la deshidratación provocada por el frío y por las rígidas temperaturas típicas de los meses de invierno. Incluso el viento contribuye a secar y estresar la piel, mientras que el peso de los árboles no debe subestimarse choques térmicos y algo cambios de temperatura cuando va de adentro hacia afuera.

Además de estos factores atmosféricos, la piel puede estar más seca de lo normal por otros motivos: el estilo de vida y la alimentación son dos elementos que pueden influir en el estado de la piel. Finalmente, la causa de una piel particularmente escamosa podría deberse a una predisposición genética subyacente.

Nutre e hidrata la piel

En primer lugar, hay que distinguir entre piel seca y piel deshidratada. En el primer caso hablamos de una condición debida a la genética, que se produce cuando las glándulas sebáceas producen poco sebo. En el segundo caso, sin embargo, estamos hablando de una piel baja en líquidos debido a condiciones internas o externas. Según el caso, los productos específicos a utilizar también cambian: para pieles secas, como también se explica en la web de Lichtena, está indicado el uso de productos dermatológicos capaces de reponer la barrera cutánea y reestructurar la película hidrolipídica.

Si la piel es simplemente deshidratado, sin embargo, es posible intervenir con productos hidratantes, capaces de restaurar la cantidad adecuada de líquidos. A añadir que la piel seca, a diferencia de la pobre en líquidos, requiere productos muy nutritivos: no en vano, estos suelen tener un carácter mantecoso o aceitoso.

proteger la piel

Las partes más delicadas del cuerpo deben estar siempre debidamente protegidas, especialmente cuando los agentes atmosféricos de los meses de invierno intervienen contra ellas. Para ello es necesario cubrirse y vestirse adecuadamente, protegiendo las extremidades como dedos, manos y nariz.

La primera sugerencia importante es llevar siempre guantes y calcetines de lana, junto con gorro y bufanda para proteger al máximo la cara. La bufanda es imprescindible sobre todo para cubrir el cuello, mientras que el gorro de lana también es útil para proteger las orejas (muy sensibles al frío). Entre los mejores tejidos encontramos los lana merina y el cachemira.

Cuida la nutrición

Como ya se ha mencionado, la nutrición también tiene su importancia: existen, de hecho, alimentos específicos que pueden ayudar a solucionar el problema de la piel seca. Basta pensar en frutas y verduras, que gracias a su alto contenido vitamínico y nutricional ayudan no solo a la hidratación, sino también reestructuración del colágeno. El pescado también es muy recomendable en invierno, por su contenido en Omega 3: un ácido graso que ayuda a las células de la piel a retener líquidos. En cuanto a las verduras, se recomiendan los pepinos, los tomates y los pimientos, junto con las espinacas y la lechuga de hoja verde, todo muy hidratante.

En invierno, el cuero debe tratarse con más cuidado que de costumbre: con las sugerencias de hoy será fácil intervenir para evitar todos los daños causados ​​por la estación fría.



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